20 de julio: Día del amigo

A mis amigos
(Autor: Alberto Cortez)

A mis amigos les adeudo la ternura

y las palabras de aliento y el abrazo,

el compartir con todos ellos la factura

que nos presenta la vida paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia

de tolerarme mis espinas más agudas,

los arrebatos del humor, la negligencia

las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel

parece a veces la amistad,

pero jamás puede con él

la más violenta tempestad.

Porque ese barco de papel

tiene aferrado a su timón,

por capitán y timonel...

¡un corazón!

A mis amigos les adeudo algún enfado

que perturbara sin querer nuestra armonía,

sabemos todos que no puede ser pecado

el discutir alguna vez por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera

mi devoción en un acorde de guitarra,

y entre los versos olvidados de un poema

mi pobre alma incorregible de cigarra.

Un barco frágil de papel

parece a veces la amistad,

pero jamás puede con él

la más violenta tempestad.

Porque ese barco de papel

tiene aferrado a su timón,

por capitán y timonel...

¡un corazón!

Amigo mío si esta copla como el viento

a donde quieras escucharla te reclama,

serás plural porque lo exige el sentimiento

cuando se llevan los amigos en el alma.


Conmemorando el Día internacional de la mujer hemos elegido desde el CFC homenajear a través de este cuento a todas las colegas, a todas las mujeres, que se esfuerzan en el día a día por crecer, crear, y dar lo mejor de sí:


La psicoanalista junguiana Clarissa Pinkola Estés trabajó durante más de dos décadas para alumbrar este libro, Mujeres que corren con los lobos. Es una recopilación de mitos y relatos populares que recrean el mito de la Mujer Salvaje, esa fuerza-hembra que habita en todas las mujeres cuando dejan de temerle a su poder.

Sandra Russo. Periodista de Página 12

El Aullido: La resurrección de la mujer salvaje

Cuento para vos

La Loba, la vieja, la que sabe, está dentro de nosotros.

Florece en el más profundo psique del alma de las mujeres,

la antigua y vital Mujer Salvaje. Ella describe su hogar como

ese lugar en el tiempo donde el espíritu de las mujeres y el

espíritu de los lobos hacen contacto —el lugar donde su

mente y sus instintos se mezclan, donde la vida profunda de

una mujer consolida su vida mundana. Es el punto donde el

yo y el tú se besan, el lugar donde las mujeres corren con los

lobos.

La madre creación es siempre la madre muerte y viceversa.

Debido a esta doble naturaleza o doble labor, el gran trabajo

frente a nosotros es aprender a entender qué cosas a

nuestro alrededor, acerca de nosotros y dentro de nosotros

deben vivir, y cuáles deben morir. Nuestro trabajo es entender

el momento de ambos sucesos; permitir que muera lo

que tiene que morir, y que viva lo que tiene que vivir.

Puedes mellar el alma y doblegarla. Puedes herirla y dejarle

cicatrices. Puedes dejar las marcas de la enfermedad

en ella, y las marcas ardientes del miedo. Pero el alma no

muere, pues La Loba la protege en el mundo subterráneo.

Ella es a la vez la que encuentra los huesos y la que los incuba.

Las personas practican la meditación para encontrar alineación

psíquica. Por eso las personas practican la psicoterapia

y el análisis. Por eso analizan sus sueños y crean arte.

Por eso muchos leen el Tarot, el I Ching, bailan, tocan el

tambor, hacen teatro, husmean en la poesía, y encienden el

fuego de la oración. Por eso hacemos todas las cosas que

hacemos. Es la labor de juntar todos los huesos. Luego tenemos

que sentarnos junto al fuego y pensar qué canción

usaremos para cantar sobre los huesos, qué himno de creación,

qué himno de re-creación. Y las verdades que digamos

harán la canción.

Hay algunas preguntas buenas que hacerse mientras uno

decide la canción, la verdadera canción propia:

-¿Qué le ha sucedido a la voz de mi alma?

-¿Cuáles son lo huesos enterrados de mi vida?

-¿En qué condiciones está mi relación con el Yo instintivo?

-¿Cuándo fue la última vez que corrí libre?

-¿Cómo hago para que la vida cobre vida de nuevo?

-¿A dónde ha ido La Loba?

Regresa y párate bajo esa única flor roja y camina de

frente esa última milla, la más difícil. Acércate y golpea en

esa puerta vieja y curtida por la intemperie. Sube hasta la

cueva. Arrástrate a través de la ventana de un sueño. Escudriña

el desierto para ver qué puedes encontrar. Es el único

trabajo que tenemos que hacer.

 

Clarissa Pinkola Estés,

del libro “Mujeres que corren con lobos”.

Colegio de Farmacéuticos Córdoba. Corro 146. Ciudad de Córdoba. Ley 4771.