Informes de presidencia

EL VALOR DE SER ESCUCHADOS

Días atrás, cuando aún reinaba la incertidumbre sobre el nuevo convenio de PAMI con la industria farmacéutica decíamos que: “merece ser mencionada de manera especial el caso de las prestaciones de las tiras reactivas e insulinas, las cuales son cobradas por los Farmacéuticos íntegramente en notas de crédito, pero nunca se ha podido acordar un cronograma, una pauta de pago, siempre estamos dependiendo de lo que los laboratorios unilateralmente decidan, y a nosotros sólo nos queda acomodarnos a la decisión de ellos”
Estamos viendo con satisfacción, como se están regularizando los pagos a los que hacíamos referencia, lo cual nos lleva a reflexionar lo importante que es que, defendamos con firmeza nuestras convicciones pero sin dejar de tener una visión realista y propositiva sobre lo debe hacerse. Por otro lado, lo importante que resulta ser escuchados, en este caso, por los laboratorios a los que les pedíamos que se sumen al esfuerzo que estamos realizando todos. Deseamos fervientemente, que el próximo paso sea un cronograma cierto y que se respete.
No solo un sistema de salud solidario, sino inclusive un País solidario lo construiremos sobre al valor esencial que supone escuchar a todos y distribuir el esfuerzo equitativamente, siendo esta la única manera de superar las dificultades.
Desde nuestro rol, seguiremos bregando por la defensa del ejercicio de la profesión de Farmacéutico y, por una salud al acceso de todos.


ES HORA DE QUE LOS QUE NO HAN HECHO NINGÚN ESFUERZO, COMIENCEN A HACERLO
 
 
Finalmente después de mucha incertidumbre, PAMI, celebró un nuevo convenio con la industria farmacéutica. Como ocurrió en anteriores oportunidades, las farmacias tuvimos que esperar varios días para que se confirmara que la industria mantendría el llamado “calce” y que además las farmacias no seríamos afectadas en el sostenimiento del Puente Financiero. De haberse renovado sin el calce, para las farmacias pequeñas y medianas, hubiese sido imposible continuar con las prestaciones a PAMI, más aún si el financiamiento de la diferencia resultante recaía sobre ellas.
Pero tampoco hay que confundirse, el “calce” ha sido y seguirá siendo una conquista muy importante, pero hoy ya no es suficiente, porque no es dinero, son notas de crédito que sólo se pueden remitir a una Droguería para cubrir el costo del medicamento y no paga nuestros honorarios, que están incluidos en el precio final del medicamento, (precio que fija la Industria), ni el costo operativo que la atención a PAMI implica. Aun así de no existir este mecanismo habría que imaginarse a las farmacias financiando todas las prestaciones de PAMI, es decir, el costo del medicamento y todo lo que implica, tener bocas de dispensa de medicamentos a lo largo y ancho del País, donde cada jubilado obtiene sus medicamentos sin tener que desplazarse a grandes distancias, garantizando esto, el “acceso al medicamento” en el sentido más amplio de la palabra. A ese costo, que reiteramos deberían afrontar las farmacias, hay que sumarle tener que afrontar los pagos a las droguerías (que van desde el pago de contado hasta los 15 días como máximo de plazo) para no quedar sin stock de medicamentos para el resto de los pacientes que no son afiliados PAMI. Esta situación hubiese implicado directamente el cierre liso y llano de miles de farmacias.
Como dijimos anteriormente el calce ya no es suficiente, la realidad así lo demuestra, aún hoy estamos esperando para cobrar la " última parte” de algunas de las prestaciones realizadas en marzo, recién en ese momento (al cobrar la totalidad) habremos percibido nuestros honorarios, los cuales como dijimos ya, lamentablemente están incluidos en el precio final del medicamento y los gastos operativos. Si bien el “calce” lo reiteramos, fue muy importante en ese momento, no puede ser tomado hoy como excusa para dilatar, la mayoría de las veces sin precisiones, el pago de la totalidad de las prestaciones sin saber cuándo se terminará de cobrar lo que es nuestro por derecho.
Hace falta más equidad en el sistema, debemos contar con un cronograma cierto y determinado para poder organizar mínimamente nuestro funcionamiento y no dejar a nadie sin medicamentos. No podemos depender de la buena voluntad o el humor de la industria para terminar de cobrar las prestaciones brindadas.
Finalmente, merece ser mencionado de manera especial el caso de las prestaciones de las tiras reactivas e insulinas, las cuales son cobradas por lo Farmacéuticos íntegramente en notas de crédito, pero nunca se ha podido acordar un cronograma, una pauta de pago, siempre estamos dependiendo de lo que los laboratorios unilateralmente decidan, y a nosotros sólo nos queda acomodarnos a la decisión de ellos. Esta situación se debe terminar, es un destrato insostenible en el tiempo, ha llegado el momento que estos laboratorios se sumen al esfuerzo que todos estamos haciendo para darle sustentabilidad al sistema.
Los farmacéuticos debemos ser muy firmes en este aspecto ya que, quienes no contribuyen a la sustentabilidad del sistema no pueden ser tratados de la misma manera de los que si lo hacen. No debemos permitir que algunos sigan mirando para otro lado al momento de hacer un esfuerzo y comprometan con su actitud la dispensa de medicamentos por parte de las farmacias a nuestros jubilados.




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