Alimentos Libres de Gluten



5 DE MAYO DIA INTERNACIONAL DE LA CELIAQUIA


Celiaquía

La enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es una intolerancia al gluten de carácter permanente que provoca, en individuos genéticamente predispuestos, una atrofia de las vellosidades del intestino delgado que afecta la capacidad de absorber los nutrientes de los alimentos.

La ingesta de gluten en personas celíacas, aunque sea en muy poca cantidad, provoca una reacción inmunitaria en el intestino delgado que causa una inflamación crónica que tiene como consecuencia la atrofia de las vellosidades intestinales, acompañada de síntomas que varían según los casos.

 Síntomas, signos y enfermedades asociadas

La celiaquía puede manifestarse a cualquier edad, los síntomas pueden variar entre individuos e, incluso, se puede presentar con un solo síntoma o de manera asintomática (sin ningún síntoma).

La enfermedad celíaca no siempre se presenta de forma evidente, sus formas clínicas son numerosas y variables y deben tenerse en cuenta al hacerse el diagnóstico.

Las posibles manifestaciones clínicas de la enfermedad celíaca pueden dividirse en casos típicos, con síntomas gastrointestinales marcados (actualmente minoritarios), y casos atípicos, que son más frecuentes y se caracterizan por una clínica indefinida como una colitis aparentemente banal (colon irritable) o una carencia de hierro resistente a la terapia oral.

Existen también formas silentes, que, en ausencia de síntomas muy evidentes, son diagnosticadas ocasionalmente en los individuos de riesgo, como son los familiares de primer grado de los celíacos o pacientes diabéticos. Estos casos, aun y tener sintomatología silente, después de empezar el tratamiento registran una mejora de las condiciones psíquicas y físicas.

Diagnóstico

En general, basta hacer un análisis de sangre específica para tener un primer diagnóstico de la intolerancia al gluten. Pero para un diagnóstico definitivo es necesario efectuar una biopsia intestinal, es decir, la extracción de un fragmento del tejido, sometido a examen histológico, que permita determinar la atrofia eventual de las vellosidades intestinales.

 

Factores genéticos y ambientales que causan la enfermedad

El componente genético está demostrado por la recurrencia familiar de la enfermedad celíaca, aproximadamente diez veces más común entre familiares de primer grado respecto del resto de la población..

Algunos factores del sistema HLA, conjunto de genes con la función primaria de reconocer las moléculas extrañas al organismo, contribuyen a la predisposición hereditaria. El 95 % de personas celíacas presentan los genotipos HLA-DQ2 y/o DQ8.

La presencia del HLA-DQ2/DQ8 es necesaria para desarrollar la enfermedad, pero no es suficiente, ya que también estos factores genéticos se revelan en porcentajes altos en personas sanas (20 % - 30 % del total de la población). Por lo tanto, los celíacos tienen estos genotipos pero no toda la gente que tiene estos genotipos son celíacos.

También hay algún factor ambiental que puede interferir en el desarrollo de la enfermedad celíaca, y este es, principalmente, la presencia de gluten en el regimen alimentario.

Tratamiento: dieta sin gluten

El único tratamiento eficaz que hasta ahora garantiza a los celíacos un perfecto estado de salud, con la desaparición de las manifestaciones clínicas, la normalización de los análisis y la recuperación de la estructura normal de la mucosa intestinal, consiste en mantener una dieta estricta sin gluten durante toda la vida.

Para tratar la celiaquía es importante excluir de la alimentación todos los alimentos que contienen gluten. Es importante no olvidar que la recuperación será permanente siempre que no se exponga a nuevos contactos con el gluten, ya que la ingestión de pequeñas cantidades de gluten puede causar trastornos importantes y no deseables.

Beneficios de la dieta sin gluten

  • Desaparecen los síntomas.
  • Mejora la apetencia.
  • Las vellosidades intestinales se recuperan.
  • Los nutrientes se vuelven a absorber.

 

En el individuo con síntomas típicos, los efectos del tratamiento son rápidos, en pocos días se nota una mejora en la apetencia y el estado de ánimo, y progresivamente desaparecen los síntomas como la diarrea y el estreñimiento, y en los niños se retoma el crecimiento.

También las alteraciones metabólicas, como la mineralización ósea reducida o la anemia por falta de hierro, se van normalizando, aunque en estos casos la recuperación es un poco más lenta.

Complicaciones si no se hace la dieta sin gluten

No seguir una dieta sin gluten puede tener consecuencias graves como por ejemplo:

  • Osteoporosis (deficiencia de calcio)
  • Anemia (deficiencia de hierro)
  • Enfermedades autoinmunes asociadas (diabetes, tiroides…)
  • Neoplasias intestinales y extraintestinales (cánceres intestinales o extraintestinales)

FUENTE DE INFORMACIÓN: http://www.celiacscatalunya.org/index.php?lang=ES&content=celiaquia